sábado, 21 de agosto de 2010

Elegir mi paisaje





















Si pudiera elegir mi paisaje de cosas memorables,
mi paisaje de otoño desolado,
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos.

Ella devuelve mi mirada inservible,
la de hace apenas quince o veinte años
cuando la casa verde envenenaba el cielo.

Por eso es cruel dejarla recién atardecida
con tantos balcones como nidos a solas
y tantos pasos como nunca esperados.

Aquí estarán siempre,
aquí, los enemigos,
los espías aleves de la soledad,
las piernas de mujer
que arrastran a mis ojos lejos
de la ecuación de dos incógnitas.

Aquí hay pájaros,
lluvia, alguna muerte,
hojas secas, bocinas
y nombres desolados,
nubes que van creciendo en mi ventana
mientras la humedad trae lamentos y moscas.

Sin embargo existe también el pasado
con sus súbitas rosas y modestos escándalos
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
y su insignificante comezón de recuerdos.

Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente
revivo y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

Mario Benedetti

viernes, 6 de agosto de 2010

Los mexicanos honran a héroes equivocados:


























Historiador Zunzunegui explicó que a los mexicanos se les habla de un pasado glorioso de las culturas indígenas en Mesoamérica.


México, D.F..- Los mexicanos honran a héroes equivocados, odian a Hernán Cortés -que fundó la estructura de México-, alaban a un defensor de la monarquía como Hidalgo y olvidan al conservador Iturbide quien separó al país de la España liberal y puso el nombre de México, dijo a Efe el historiador Juan Miguel Zunzunegui.

El experto, que dirige el curso "Las grandes mentiras en la Historia de México" en el Instituto Cultural Helénico, explicó a Efe que la historia oficial mexicana está sostenida en numerosos mitos y falsedades.

Zunzunegui explicó que a los mexicanos se les habla de un pasado glorioso de las culturas indígenas en Mesoamérica, sin embargo se olvida que esta región estaba habitada por numerosos grupos que vivían en guerras de conquista constantes entre sí y que el concepto de comunidad era inexistente para ellos.

Otro mito dice que los mexicanos descienden de los aztecas y que éstos dirigían un imperio, cuando sólo era uno de los grupos que se había impuesto a la mayoría y sólo exigía tributos, esclavos y víctimas para sus rituales.

La mayoría de los mexicanos son mezcla de diversos pueblos indígenas que lucharon junto a los españoles contra la dominación de los aztecas, que era considerado uno de los grupos más sanguinarios de aquel entonces.

Se habla de que los españoles conquistaron México, cuando el país no existía como tal, ya que éste es un concepto que surgió durante el largo proceso de desarrollo durante los tres siglos de la colonia española en donde surgió la población mestiza que es la parte fundamental del mexicano.

"Hernán Cortés es el fundador del estado novohispano sobre el cual surgió México", explicó el especialista, que recordó que con Cortés solo había unos 1.400 españoles, pero tenían detrás de ellos a 150.000 indígenas que fueron los que realmente derrotaron a los aztecas en Tenochtitlán.

"Incluso Cortés y sus hombres son los creadores del famoso taco mexicano, pues al festejar el triunfo, prepararon cerdos traídos con ellos y, a falta de pan, tuvieron que comerlo con las tortillas prehispánicas", aseguró Zunzunegui.

Otro de los grandes mitos lo representa la figura del cura Miguel Hidalgo y Costilla, quien supuestamente comenzó la lucha por la Independencia cuando él defendía la reinstalación en el trono del rey español Fernando VII, entonces prisionero de Napoleón I.

Hidalgo solo promovió una gran revuelta que duró varios meses, se caracterizó por exaltar a muchedumbres al saqueo y fue descalificada por los otros jefes como Ignacio Allende y Juan Aldama, quienes se referían a él como "cura cabrón", señaló el historiador.

A su juicio, Hidalgo era un cura que había sido degradado de su puesto en la Universidad Nicolaíta "por problemas de faldas y por mal manejo del dinero", y al que le gustaba apostar y jugar, beber coñac y chocolate.

La visión de Zunzunegui coincide con la del escritor Eugenio Aguirre, quien señaló que Hidalgo era blasfemo, mujeriego, seductor, aficionado al juego y le gustaba la "parranda".

Aguirre también resalta en su libro "Hidalgo" que el llamado "Padre de la Patria" era una persona culta e ilustrada, que hablaba seis idiomas, tocaba el violín y montaba obras de teatro.

Zunzunegui explicó que la gran batalla de Hidalgo fue la del Monte de las Cruces en la sierra que rodea la Ciudad de México, en la cual perdió 15.000 hombres, desertaron unos 35.000 y permanecieron apenas otros 35.000, pero ya sin municiones.

"En esta batalla las huestes de Hidalgo se enfrentaron a 4.000 soldados virreinales entrenados, los cuales se retiraron ante la abrumadora mayoría pero a los que provocaron cuantiosas pérdidas y los cuales por primera vez entraron en una batalla real", indicó el especialista.

Las muchedumbres solo se dedicaban a saquear las casas de los españoles sin distinción, por lo que los criollos retiraron el apoyo al movimiento de Hidalgo.

El famoso "Pípila", a quien se atribuye haber derribado un portón de una fortaleza donde se ocultaban soldados españoles y criollos, nunca existió, dijo Zunzunegui al explicar que la destrucción del portón de la Alhóndiga de Granaditas fue obra de mineros que usaron un ariete y fuego.

Tras la derrota de los miles de seguidores de Hidalgo ante unos 7.000 soldados realistas en Guadalajara, los insurgentes lo destituyeron, lo apresaron y lo llevaron hacia el norte, sin embargo, fueron capturados, fusilados y decapitados.

La Independencia la consiguió un grupo de criollos encabezados por el canónico Matías de Monteagudo a través de un movimiento que se conoció como "conjuración de la Profesa" y quienes promovieron a Agustín de Iturbide, el oficial que había casi acabado con las fuerzas insurgentes en todo el país, a encabezar la independencia.

La decisión se tomó luego de que en España un golpe de Estado obligara al monarca a jurar la Constitución de Cádiz, de hechura liberal, y que no era bien vista por los criollos conservadores en la Nueva España, debido a que ponía en riesgo sus privilegios.

En la Declaración de Independencia, Iturbide defiende la religión, mantiene los privilegios y crea el Imperio mexicano el 27 de septiembre de 1821, que es la fecha de la auténtica Independencia.

jueves, 5 de agosto de 2010

La naranja mecánica

Por Octavio Ortega, en 15 de Enero de 2008

naranja-mecanica.jpgLa naranja mecánica es una historia violenta como pocas. Cuenta las peripecias de un grupo de jóvenes (los drugos) que siguiendo a su líder Alex expresan su libertad sin medir las consecuencias de sus actividades.

Algo que muchas personas que han leído la historia (o han visto la película que realió Stanley Kubrick) no sabe es que el libro se inspira en sucesos acaecidos en 1944 a la esposa del propio Burgess, cuando fue víctima de robo y violación por parte de cuatro soldados estadounidenses en las calles londinenses. Dado que se encontraba embarazada, la paliza le provocó un aborto.

Las imágenes de violaciones, peleas, drogas, asaltos y asesinatos son el plato fuerte tanto del libro como de la película. Lo que Anthony Burguess pretende resaltar es la psicología demencial del protagonista a quien se lo somete a un aberrante proceso de curación, el cual es tan o más cruel que la naturaleza de Alex. Nada más y nada menos que toda una crítica al conductismo pauloviano y las posibles consecuencias que podría tener en humanos las actividades que el científico ruso había realizado con perros: el tratamiento Ludovico. En dicho tratamiento Alex es inyectado con supuestas vitaminas, en realidad sustancias que producen efectos de repulsión en el individuo inyectado. Esta repulsión se asocia a la violencia mediante el visionado forzoso de escenas de violación, asesinato o guerra.

Una de las curiosidades relacionadas con la inventiva del autor, es la invención de un lenguaje, el nadsat, un idioma que mezcla ciertas voces de la jerga rimada Cockney, palabras basadas en el idioma ruso y palabras inventadas por el propio autor. En la segunda parte del libro (capítulo 6), uno de los médicos de Alex, el doctor Branom, describe así el nadsat: “Fragmentos de una vieja jerga. Algunas palabras gitanas. Pero la mayoría de las raíces son eslavas. Propaganda. Penetración subliminal“.

La edición nortemericana de éste libro, no es la que escribió Anthony Burguess, le falta un capítulo, la edición completa es la que se publicó en Gran Bretaña. Esto es algo muy importante para el lector puesto que el último capítulo de la edición completa cambia el final del libro, en relación a la que se distribuyó en los Estados Unidos.

lunes, 2 de agosto de 2010

Raúl Zurita


PURGATORIO, obra de Raúl Zurita


por Fernando Balcells

..... Escribir sobre Purgatorio, libro de Raúl Zurita, constituye una sucia tarea necesaria.
..... El destino de un llamado desgarrado -producto de alguna inconmensurable lejanía- es normalmente el de ser percibido apenas como un murmullo, un ruido cualquiera, clasificado desde la partida como "poesía" en la competencia desde entonces perdida por los decibeles.
..... Este artículo se justifica, por eso, como una invitación a leer este libro, más allá y a través de su poesía, como un momento de vida.
..... Aparentemente, los gestos desmesurados no pueden sino ser traicionados y esa es su mayor consecuencia. La banalización de un texto -pecado de toda crítica totalizante- es lo que autoriza que el gesto que lo excede permanezca en la memoria pública y se prolongue en ella la viabilidad engañosa de su esfuerzo. Las apariencias rigurosas y sobre todo las más llanas esconden mal la culpabilidad de sus llanuras.
..... La exteriorización en la escritura de los silencios guturales constituye la primera constatación de una vida en falla de la que surge y se constituye un autor como Zurita. Su compulsión a la escritura es idéntica a la quemadura de su mejilla -presentada en la tapa y la contratapa del Purgatorio-: una mutilación voluntaria, una renuncia y un trabajo, ejercido por y sobre su cuerpo, en nombre del recuerdo y la donación de su dolorosa identificación colectiva. Se trata de un proceso en el que la auto-contemplación clásica del diletante, autor-individuo, no representa más que un instante del espejismo, subordinado a la palpación de su cuerpo extendido en la obra tal como un pueblo se esparce por su geografía.

Todo maquillado contra los vidrios
me llamé esta iluminada dime que no
el Super Estrella de Chile
me toqué en la penumbra, besé mis piernas
Me he aborrecido tanto estos años

..... Producir, cualquier cosa o poesía, implica además una degradación de cierta materia prima. Zurita destruye en sí mismo y en su escritura a ese individuo inalterado y mezquino, punto de tope y de partida de las fantasías postuladas como alucinante desvío por las mitologías liberales y practicadas como Identidad por las modernas policías. Ese individuo soñado aparece aquí transfigurado como un pedestre mutante, impredecible y contradictoria figura de una historia inédita y colectiva.

..... La espacialidad inaccesible y desconcertante que va dibujando esta poesía es, sin embargo, nada más que nuestro propio suelo, detenido en su propio tiempo y libertado de las fijaciones y platitudes que imprime nuestro lenguaje en nuestra mente.

Han visto extenderse esos pastos infinitos?

I. Han visto extenderse esos pastos infinitos
... donde las vacas huyendo desaparecen
... reunidas ingrávidas delante de ellos?

II. No hay domingos para la vaca:
... mugiendo despierta en un espacio vacío
... babeando gorda sobre esos pastos imaginarios

..... El libro está así construido por la búsqueda, el encuentro, y la reconversión permanente de una Identidad propia a sus lugares comunes. Creación que pasa, sin embargo, por desbaratar las biologías, los géneros, el sexo y la compañía, como creencias y pertinencias del despilfarro diario. En esta obra lo masculino no se opone a lo femenino, ni lo animal a lo humano o lo divino a lo profano. Ni siquiera las apariencias se oponen a las profundidades de alguna seudorrealidad, desde siempre geometrizada. Todo eso no es distinto, sino superfluo. Lo que interesa es presentar un lugar inveterado, en el que YO se contituye y se destituye, es constructor y desencontrado, en un movimiento irrecuperable de libertad y de libre servidumbre, de afirmación y negación cuya síntesis no está nunca dada sino por el arbitrio de detenciones que son apenas fotografías de su impredecible estremecimiento.

YO USTED Y LA NUNCA SOY LA VERDE PAMPA EL
DESIERTO DE CHILE

..... Pero, supongo que es preciso tener en cuenta que el libro está en librerías desde hace apenas un par de meses y, por lo tanto, es probablemente desconocido aún entre el público de ésta o de cualquier otra revista. Esto hace necesaria una breve presentación más formal -otra puñalada- de este inubicable Purgatorio.
..... El Purgatorio no es un poema, sino un trayecto distribuido en la totalidad del libro y en cada una de sus partes. A diferencia de lo que se acostumbra, allí adentro no se encuentra un amontonamiento de poemas dispares sino una estructura completa que es la que da su verdadero alcance a cada frase o imagen del texto. Las palabras se reenvían las unas a las otras dentro del libro, en un movimiento de recurrencia que va alterando y ampliando sus sentidos, mostrando descarnadamente sus contradicciones, su metamorfosis e inconsecuencias.
..... Las distintas partes del libro se encadenan unas a otras en un transcurso que se abre paso a fuerza de transgresiones de la gramática y de contorsiones, que nunca son sólo juegos sino condiciones necesarias a la arquitectura del Purgatorio.
..... Todo se juega apretujado en un instante que atraviesa toda la obra de tonos coloquiales que encubren y descubren un espacio de la variedad simultánea de la vida, en el cual el diálogo es la consecuencia que busca ser la causa de una lógica contradictoria del paisaje. Este paisaje chileno, actor principal del Purgatorio es el que nos va revelando en sus transformaciones los distintos estados de la conciencia, que constituyen todos nuestra identidad.

i. Los desiertos de Atacama son azules

ii. Los desiertos de Atacama no son azules, ya, ya dime lo que ... quieras

iii. Los desiertos de Atacama no son azules porque por allá .... .... voló
... el espíritu de J. Cristo que era un perdido

iv. Y si los desiertos de Atacama fueran azules todavía podrían ... ser
... el Oasis Chileno para que desde todos los rincones de Chile
... contentos viesen flamear por el aire las azules pampas del
... Desierto de Atacama.

..... Pero no todo está en el rebalse sísmico de las palabras. Ellas se ven a cada paso confrontadas con documentos "no-poéticos", registros alterados de vida ( informe psiquiátrico, encefalogramas...) que, lejos de ser su presencia arbitraria, marcan los límites y nexos de la palabra y de la vida denotada.
..... Pongámoslo de la siguiente manera: esta obra no tiene la intensidad que tiene sino como una totalidad de la cual esos textos inhabituales constituyen una parte importante.
..... Por cierto, la lectura también es un trayecto, y la de esta obra quizá pueda graficarse como un espiral en descenso. En el umbral, lo que retiene la atención es la belleza depurada de los poemas. Discreta, la frase no cae jamás en la grandilocuencia y los adjetivos escasos golpean por sorpresa. Luego, la amabilidad del lenguaje se enturbia por la presencia de esos documentos que en su apariencia son confesiones de desesperanza y de locura. Sin embargo en el fondo del descenso ya sabemos que esta no es una poesía angustiada (un gran loco decía, a fines del siglo pasado, que la locura no nace de la duda sino de la certeza cuestionada), sino un programa para la felicidad. Utopía que pasa por la pasión y el dolor compartidos.

..... Detengámonos en un momento de este vuelo al que llegamos después de pasar torpemente por alto la Devoción, el Epígrafe y otras señas; la página doble de Raquel.
..... A la izquierda una foto sobada de Zurita y en la otra un texto:

Me llamo Raquel
estoy en el oficio
desde hace varios
años. Me encuentro
en la mitad de
mi vida. Perdí
el camino.

..... Atravesado al pie, cruzando ambas hojas, la inscripción:

EGO SUM QUI SUM

versión latina de la presentación de Jehová a Moisés en el monte Sinaí. Yo soy el que Soy.
..... Un par de hojas sencillas a las que, sin embargo, el lector vuelve y revuelve como a un exuberante desafío, Raquel -prostituta? Zurita?-. Más bien un énfasis poético en la femineidad, la indefensión y la seducción de las apariencias. Un rito. La ambigüedad del texto deja entrever la infinitud de las falacias que configuran desfigurando lo femenino y que aquí, más que una naturaleza anatómica, juega el papel de un recurso significante para presentar no lo opuesto a lo masculino, sino aquello que éste destruye: la Identidad no regida por los parias, los improductivos y los sometidos, su único lugar. La utopía, que es la invariable historia del carácter impensable d sus vidas transgresoras y sus efímeras glorias pervertidas.

en revista Bravo Nº2 año 4,
Santiago. febrero de 1980